Costa Rica: 27
mil abortos al año

Se realizan 3 abortos por
hora.
El 8.8% de las mujeres usan alambres, palos,
ganchos y té de hierbas para abortar

Por: Pedro Rafael Gutiérrez Doña
Corresponsal Prensa
Latina
Según
el estudio realizado por la Asociación
Demográfica Costarricense "Estimación del Aborto
Inducido en Costa Rica 2007", en el país se
realizan 27 MIL ABORTOS AL AÑO una cifra que me
dejó la boca en forma de O. Haciendo unas
simples operaciones uno llega a la conclusión
que hay tres abortos por hora.
Dicho
de otra forma, de tres nacimientos en el país,
uno es ASESINADO por algún método.
Si consideramos que casi un
9% de las mujeres que abortaron utilizaron
alambres y palos para realizar su acción, no
podemos más que
inducir que ésta es
un práctica salvaje, mediante la cual el método
utilizado va a depender del nivel socioeconómico
de la mujer, es decir que si maneja efectivo,
asistirá previa cita a una clínica del aborto y
eliminará al embrión o feto y recibirá a cambio
un ramo de rosas como premio… por el contrario
si es una jovencita del área rural echará mano a
un alambre o algún palo para cometer su aborto y
correrá el riesgo de morir desangrada. Señala
la Asociación Demográfica en un comunicado de
prensa que… “El aumento en la incidencia del
aborto inducido entre 1991 y el 2007 es un
indicador del impacto del embarazo no deseado en
el país, evidenciando la carencia de programas
de educación sexual efectivos y el bajo acceso a
métodos anticonceptivos.
La estimación de la
incidencia ahora disponible, proporciona la
evidencia necesaria para desmitificar el aborto
en Costa Rica y dejar de lado la falsa creencia
de que la ausencia de muertes maternas por
aborto es el correlato de la inexistencia del
aborto inducido en el país. Dice el estudio
"que estos abortos
son realizados por mujeres capitalinas con
edades entre los 15 y los 29 años, a las que
comúnmente vemos en el centro de la ciudad, con
las glándulas mamarias saliéndose de las órbitas
del brasier y regando testosterona en las calles
de la capital sin dejar mucho a la imaginación.
Además señala que el 82% de estas mujeres son
solteras, no forman un núcleo familiar.
Probablemente a la hora que
Ud. me lee estimado lector, se está realizando
un asesinato en una de estas clínica de la
muerte, donde jóvenes presas de un embarazo no
deseado, -pero sí disfrutado-, buscan la manera
de solucionar su deseo desenfrenado, asesinando
a una inocente criatura.
Llama la atención que de
los 27 mil abortos al año, 17 mil son realizados
en la región central del país, lo que
necesariamente nos lleva a inducir que cuando
Ud. sube al bus, va al restaurante o compra en
alguna tienda, es acompañada de una mujer que ha
matado a un ser humano en estado de gestación.
Cómplice de esta realidad son las publicaciones
pornográficas y medios de comunicación
representando a sectores que ven el aborto como
un “derecho”,
contradicción absurda la que nos permite ver que
matar a una persona no nacida no puede ser un
“derecho” como tal.
¿Dónde está la inoperante
oficina de censura de éste
país la que pareciera ser un pretexto para
mantener a una docena de funcionarios y sus
familiares en un estado vegetativo y no
interviene en parar esta cultura de muerte?
27 mil vidas humanas no son
tema de dominguear, es un genocidio hipócrita
realizado por miles de mujeres que carentes del
valor de la vida y de principios morales han
caído en el abismo del aborto, cercenando la
vida a niños inocentes los que fueron
responsables de lo desproporcionado del
libertinaje que viven muchas, entregadas a la
vida loca.