El secreto de
victoria al descubierto


Por: Dago Sánchez
dagosanchez@prensalatina.info
El
popular creador del sujetador “Victoria Secret”
está siendo demandado por una mujer que alega su
brasier le ocasionó sarpullidos. La americana,
Roberta Ritter admite que su demanda puede ser
rara a lo primero, pero cuando se sepan los
hechos todo cambiará.
Ritter de La Parma, Ohio,
dice que ha usado la lencería de la compañía que
se especializa en ropa interior femenina desde
que era una adolescente. Ella nunca ha tenido
problemas con cualquiera de sus productos;
claro, hasta la primavera de este año.
Ella se metió en un par
nuevo de corpiño como le dicen en México, de un
paquete que se llamaba “El Abrazo Secreto de los
Ángeles” y “Sujetador Flexión Extremo Muy Sexy”
que compró hacen unos meses. Al principio, el
sujetador se sentía como cualquiera de sus otras
piezas y le gustó mucho.
"Dormí con el sujetador,”
dijo ella, notando que le picaba un poco al
principio, pero no le dio mucha mente. Pero
unos pocos días más tarde, notó rojez alrededor
de los senos.
"Amanecí con estos
verdugones rojos que me picaban y me quemaban
algo fogoso, y me alarmé porque yo no podía
imaginarme que fuera el sujetador," dijo Ritter.
Asimismo dijo que no hizo
nada anormal, y se dio cuenta de que fue el
brasier. Queriendo asegurarse, dejó de usarlo
por varios días hasta que la condición se
sarpullido que desarrolló desapareciera.
Entonces ella probó uno de los otros nuevos,
también del “Secreto de Victoria”. Unos pocos
días más tarde, la erupción regresó, otra vez
rodeando su área de pecho. Entonces, contactó la
compañía que distribuye el populoso producto.
"Básicamente, actuaron
como si nunca habían escuchado de algo
semejante. Eso es raro...dijeron que talvez mi
cuerpo cambio,” afirmó Ritter. Según ella la
prueba más contundente acerca de que fue la
creación del Secreto de Victoria que le causó la
reacción, está en que la rojez alrededor de los
senos era en forma de taza. "Estaba por todo el
rededor, en el área de los senos, y cruzaba el
lado donde el descansaba el sujetador," dijo.
La compañía le ofreció
reembolsarle su dinero. Pero Ritter dice que
estaba horrorizada en la manera que reaccionó la
compañía. "Pensé, no hay manera que fuera la
única,'" y se dirigió hasta su abogada, que
estaba inicialmente un poco escéptica. Pero
entonces, litigante Dawn Chmielewski hizo una
investigación en línea (Internet). Visitó un
sitio Web que publica una lista de las mujeres
que alegadamente han tenido problemas similares
a los de Ritter.
Los asuntos recorrían desde
"sarpullidos a problemas de dermatología, a
alergias," Chmielewski dijo. "Ahí fue cuando nos
dimos cuenta de que esto no le había pasado a
una persona solamente. Existen muchas personas
con problemas semejantes".
La abogada empezó un pleito
en la corte de Ohio departe de Ritter. Ella
también archivó una aplicación para una demanda
colectiva, y la corte emitirá su decisión el
próximo año. Ella dijo que el tribunal tendrá
que decidir si hay suficientes personas para
justificar la demanda colectiva, pero juzgando
por la reacción que ha recibido, eso no será
ningún un problema. "He recibido 600 llamadas
telefónicas, correos electrónicos, faxes (acerca
de la demanda)," Chmielewski dijo.
Su firma también contactó
un laboratorio y llevó a cabo pruebas realizadas
en sujetadores como los que fueron comprados por
Ritter. Según Chmielewski las pruebas
regresaron positiva, con el químico
formaldehído, algo la compañía específicamente
ha negado. El Secreto de Victoria publicó una
declaración que dice que está consciente de las
quejas e investiga.
"Estamos arrepentidos que
un pequeño número de personas ha tenido
problemas y queremos ayudarlos a determinar la
causa. La seguridad del cliente y la
satisfacción son siempre nuestro prioridad y
tomamos en serio cualquier problema que los
clientes pueden tener con nuestros productos,"
dijo la declaración.
La abogada dice que su
oficina ha sido inundada con llamadas de médicos
que se han interesado por la historia.
